Pajarracos, juego de cartas tipo filler

Pajarracos es un sencillo juego de cartas que llegó a nuestras mesas de juego en el 2017 de la mano de la editorial Zacatrus. Con el paso del tiempo se ha convertido, por méritos propios, en todo un clásico que no puede faltar en nuestras ludotecas.

Muchas son sus ventajas para recomendarlo como uno de los juegos de mesa ideal para el verano: es un juego muy barato, ocupa muy poco espacio, es muy fácil de transportar, cuenta con unas reglas muy sencillas, es muy fácil de jugar, con partidas muy rápidas y divertidas, con el suficiente punto de estrategia propia e incordio al resto de jugadores.

¿Acaso no es esta la definición de un buen filler? :-)

¿De qué va Pajarracos?

Pajarracos está recomendado para 3 a 6 jugadores a partir de 6 años, con un tiempo estimado de partida de 5 a 10 minutos.

Cada jugador interpreta a un granjero. Su objetivo es plantar y cuidar el mayor número de árboles frutales posibles y vigilar que los pajarracos, unos voraces y hambrientos cuervos, no se los coman. Y si de paso podemos incordiar a nuestros vecinos granjeros, haciendo que los pajarracos ataquen a sus frutales, mejor que mejor.

El Reglamento de Pajarracos

Expliquemos básicamente las reglas para que os hagáis una idea de cómo funciona.

Boca abajo, se reparten 5 cartas a cada jugador, y el resto de colocan en el centro de la mesa como mazo de robo.

En nuestro turno, podremos realizar una de las siguientes cuatro acciones:

1) Jugar cartas de fruta
Con esta acción vamos a plantar nuestros árboles frutales. Disponemos de 5 tipos de fruta distinta (cerezas, manzanas, naranjas, plátanos y uvas). Podemos tirar todas las cartas del mismo tipo de fruta de una sola vez, pero solo de un tipo de fruta. Las frutas se organizan en varias hileras formando columnas, poniendo las frutas del mismo tipo en la misma hilera y columna.

Una vez hecha la acción, robaremos tantas cartas del mazo de robo hasta volver a tener 5 en la mano, y se pasará el turno al siguiente jugador.

2) Jugar un pajarraco
Con esta acción vamos a molestar a nuestros granjeros vecinos. Al igual que la acción anterior, podremos tirar todos los pajarracos que queramos de una sola vez. Pondremos el pajarraco encima de la hilera de un tipo de fruta del jugador que decidamos. Si en el turno de ese jugador no puede quitarse el pajarraco de encima, este se le comerá una fruta, descartándola, y dejando el pajarraco para continuar alimentándose de la misma hilera en turnos posteriores. Si se trata de la última fruta de la hilera, fruta y pajarraco serán descartados.

Una vez hecha la acción, robaremos tantas cartas del mazo de robo hasta volver a tener 5 en la mano, y se pasará el turno al siguiente jugador.

Hay dos tipos de pajarracos: los normales y los dobles. Se juegan y funcionan igual, con la única salvedad que los pajarracos normales se comen la fruta de una en una, y los pajarracos dobles se comen toda la hilera de golpe.

Ahora os explico cómo actuar delante de un pajarraco, pero antes de nada, recordad que os lo ha tirado un granjero rival. ¿¡Venganza!?

Si empezamos nuestro turno con uno o más pajarracos en nuestras hileras de fruta, solo nos lo podremos quitar de una de estas formas:

> Jugando una carta de fruta suculenta.
Este tipo de carta, que también sirven como frutas normales, y que están marcadas con una pequeña explosión de zumo detrás del dibujo de la fruta, pueden colocarse encima de otro jugador que pueda tener este tipo de fruta, bien por ya tener una hilera desprotegida con ese tipo de fruta, o bien por tener un hueco para ese tipo de fruta. Jugar este fruta suculenta en otro jugador, hará que nuestro pajarraco se vaya volando a esa hilera, mucho más jugosa con esta nueva carta tirada. Haciendo esta jugada evitaremos que el pajarraco se coma nuestra fruta, y pasaremos el turno. Importante: también podremos jugar esta carta para mover el pajarraco entre otros jugadores.

> Jugando una carta de espantapájaros.
Este tipo de cartas sirven para dos cosas. En el caso que nos ocupa, jugar un espantapájaros sobre un pajarraco hará que se asuste y huya. Al hacer esto, podremos ser granjeros buenos o granjeros malos. Si somos granjeros malos, el espantapájaros se irá a la pila del descarte y podremos colocar el pajarraco en la hilera de otro jugador. Sin embargo, perderemos el turno. Si somos granjeros buenos, el espantapájaros y pajarraco se irán a la pila del descarte y podremos jugar nuestro turno normalmente.

3) Jugar un espantapájaros
Con esto, vamos a asustar y a protegernos de los pajarracos. Ya hemos explicado que sirven para espantar y ahuyentar a los pajarracos que nos han echado previamente, pero también podremos hacerlos servir para proteger nuestras hileras de frutas. Si lo jugamos de esta forma, lo colocaremos en la parte superior de la hilera de un tipo de fruta, a poder ser la que sea más larga. La ventaja que tiene, es que nadie nos podrá echar pajarracos en esa hilera de frutas. Como inconveniente tiene que no podremos seguir poniendo más fruta de ese tipo en la hilera, ni crear una hilera nueva con ese tipo de fruta. ¡Hay que pensárselo bien! Importante: Al igual que con la acción de tirar pajarracos, podremos tirar todos los espantapájaros que queramos.

Una vez hecha la acción, robaremos tantas cartas del mazo de robo hasta volver a tener 5 en la mano, y se pasará el turno al siguiente jugador.

4) Cambiar de mano
Con esta acción, podremos descartar tantas cartas como queramos y robar de nuevas.

Una vez hecha la acción, robaremos tantas cartas del mazo de robo hasta volver a tener 5 en la mano, y se pasará el turno al siguiente jugador.

Final de partida

Cuando se hayan acabado las cartas del mazo de robo, continuaremos jugando solo con las cartas de la mano hasta que un jugador se quede sin. Será en ese momento que llegaremos al final de la partida, y tan solo quedará saber quién será el afortunado granjero ganador.

Los pajarracos que estén encima de la mesa se retiran a la pila del descarte. A continuación cada jugador contará todas las cartas de sus hileras de fruta, y volverá a contar las frutas de la hilera más larga. En caso de tener varias hileras con el mismo número de frutas, solo se contará una de ellas.

Ganará aquel jugador que tenga más puntos.

En conclusión…

Como habéis podido leer, Pajarracos es un juego de cartas tipo filler, y es ideal para darle unos vicios entre partidas más serias o para ir calentando motores en nuestras sesiones de juegos de mesa. También es muy recomendado para jugar con gente que empieza a acercarse a este mundillo, y para romper el hielo en jornadas dedicadas a juegos de mesa.

Valoración:

Si te interesa, puedes comprar Pajarracos en Zacatrus, a un precio inmejorable, tan solo 8,00 €.

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Sergio Toboso

Acerca de Sergio Toboso

Nunca se esta quieto y, para lo bueno y para lo malo, cada dos por tres tiene algún nuevo tema entre manos. Amante de los juegos de mesa y de los juegos de rol. Muy orgulloso de definirse como trekkie, warie, whovian, gater, frakker y muchas más palabras raras.

¡Larga y prospera vida, y que la Fuerza os acompañe!

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